miércoles, 27 de julio de 2011

Ruppy, el perro fluorescente

Científicos surcoreanos crearon un perro que brilla, utilizando una técnica de clonación que podría ayudar a encontrar curas para enfermedades humanas como el Alzheimer y el Parkinson, dijo la agencia de noticias Yonhap.

Un equipo de investigación de la Universidad Nacional de Seúl dijo que la perra beagle genéticamente modificada, llamada Tegon y que nació en 2009, brilla con un color verde fluorescente bajo luz ultravioleta si recibe el antibiótico doxiciclina, dijo la agencia.

Los investigadores, que completaron una prueba de dos años, dijeron que la capacidad del perro de brillar puede ser activada o desactivada añadiendo un fármaco a la comida del animal.
“La creación de Tegon abre nuevos horizontes, ya que el gen inyectado para hacer que el perro brille puede ser sustituido con genes que desencadenan enfermedades humanas mortales”, dijo Yonhap citando al principal investigador, Lee Byeong-chun.

El perro fue creado utilizando la tecnología de transferencia nuclear de células somáticas que el equipo de la universidad utilizó para crear el primer perro clonado del mundo, Snuppy, en 2005.

El científico dijo que dado que hay 268 enfermedades que humanos y perros tienen en común, crear perros que muestran de forma artificial este tipo de síntomas podría ayudar a tratamientos para enfermedades que sufren los humanos.

El experimento de Tegon, publicado en la revista internacional “Génesis”, requirió cuatro años de investigación y costó aproximadamente 3.200 millones de wons (unos 3 millones de dólares), dijo Yonhap.

lunes, 18 de julio de 2011

¿Las cosquillas pueden matar?


Si se hacen suavemente, resultan placenteras, pero cuando duran demasiado tiempo o su intensidad es excesiva, pueden ser mucho más que molestas; por eso, las cosquillas son tanto un clásico del jugueteo y el ligue como un elemento de tortura.
En realidad, las cosquillas constituyen una reacción deautodefensa del organismo, es decir, un instinto primitivo que obliga a reaccionar al cuerpo ante situaciones de peligro como, por ejemplo, prevenir los ataques ponzoñosos de una araña o un escorpión que caminan sobre la piel.
La señal producida por la estimulación de los receptores táctiles de la dermis viaja hasta dos regiones cerebrales: la corteza somatosensorial, que procesa el tacto; y la corteza cingulada anterior, que gestiona la información agradable. Las neuronas de estas áreas desencadenan una respuesta inmediata en forma de bruscos movimientos corporales y una risa nerviosa difícil de controlar.
Si estas reacciones interfieren en la regulación de los músculos involuntarios que controlan la respiración, pueden causar espasmos e incluso asfixia. La situación de estrés que produce el cosquilleo también puede ocasionar un fallo cardiaco, eso sí, siempre y cuando la persona padezca alguna dolencia en el corazón. Ambos casos son muy extraños en la literatura médica, y lo normal es que las consecuencias más nefastas de unas cosquillas no pasen del enfado de la víctima mientras se retuerce de risa.