domingo, 18 de diciembre de 2011

Ofrecen un striptease por un juguete


Todo sea por lo niños, parece ser el lema de un club de Strip-Tease de Chicago, Estados Unidos. El local para adultos ofrecerá sensuales bailes gratis a quiénes donen un juguete para alegrarle la Navidad a los chicos pobres de la ciudad.
Un diario local anunció que la campaña recaudó cinco camiones repletos de juguetes el año pasado, los cuales fueron donados a las iglesias de la zona para que se los entreguen en Navidad a los niños necesitados. Sin embargo, los dueños del establecimiento van por más, y declararon que este 2011 intentarán pasar la marca y completar más camiones que en 2010.
La medida es un buen incentivo, ya que todos ganan: los niños reciben juguetes, los adultos que los donan, un sensual baile, y las desnudistas… bueno, sienten que están colaborando en la causa.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Se tomó 15 viagras para complacer a su novia


Ya no sé qué hacer para poder complacerla, dijo el hombre de 41 años tras la mega dosis. Su pareja, de 27 años, llamó asustada a emergencias que levantó todo un operativo.
Fue a través de una llamada telefónica que las alarmas se encendieron. Al otro lado del teléfono que contestaron en la Central de Carabineros (Cenco) de Calama en Chile, en  una desesperada mujer insistía en la urgencia que su pareja, un calameño de 41 años, que se habría tomado alrededor de 15 pastillas de Viagra de una sola vez.
La denuncia era insólita. Pero el capitán de Carabineros Mauricio Campos confirmó a El Mercurio de Calama que siguieron los procedimientos.
Así, los efectivos llegaron al domicilio donde se encontraba el hombre para verificar la denuncia. Allí, un equipo médico de un consultorio de la ciudad lo atendió.
El hombre, que perdió la cordura pero no el conocimiento, confirmó a los carabineros la ingesta de las pastillas azules, muy usadas para elevar el vigor sexual. Tal vez aún bajo los efectos de la sobremedicación, no terminaba de ser atendido cuando explotó en insultos y terminó encerrándose en una pieza de la casa.
En el lugar seguía su pareja, una colombiana de 27 años. Atónita, también fue testigo de la crisis del hombre que dijo a los presentes que “ya no sabía qué hacer para poder complacerla”.